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La regla de oro para tratar con clientes

1.09.2010 | por | Categorías: Vida, Software

"Los proyectos de desarrollo de software tienen tres parámetros: precio, calidad y funcionalidad. Tú, como cliente, sólo puedes fijar dos de esos tres parámetros."

Un colega y yo llevamos comentando varios días que cuando los clientes de piden un desarrollo software, hay que dejarles bien clara esta premisa. No se puede hacer un proyecto barato, con toda la funcionalidad que al cliente se le antoje y encima, que no se cuelgue. Y esta premisa sirve tanto para desarrollo en cascada (donde desde un primer momento estimamos cuanto tiempo y dinero va a costar lo que el cliente quiere) como agile (donde vamos reestimando en cada sprint la funcionalidad que vamos a poder ofrecer con el tiempo y personas disponibles).

Por otra parte, el precio depende del tiempo invertido y de los recursos que se empleen, siendo los recursos las personas (programadores, jefe de proyecto, analistas, diseñadores gráficos, gente de pruebas, etc) y el hardware, licencias, hosting, certificados para comunicaciones seguras, etc más los márgenes que tenga que meter tu empresa para pagar alquiler de oficinas, teléfono, luz, calefacción, etc y los beneficios.

"Es que de al lado me lo hace más barato". Pues mira, con esta funcionalidad y la calidad que nosotros queremos darte, cuesta lo que te he dicho. Si quieres, por ese dinero, te puedo hacer una chapuza. ¿Es lo que quieres?

"Ya sé que te dije que te iba a dar 3 meses de plazo, pero ahora quiero que me lo hagas en 2". Claro, y como una mujer puede parir un niño en 9 meses, 9 mujeres pueden parir un niño en 1 mes, ¿verdad? Para poder incorporar nuevas personas a un proyecto, necesito: 1. Encontrarlas (y los programadores no salen de debajo de las piedras) dentro de la empresa o contratarlas. 2. Que se pongan al día del proyecto. 3. Gestionarlas

Parece que en España la gente va al concesionario de Mercedes y pide un clase S, con todo el equipamiento disponible por 20.000 . Y que me lo entreguen mañana, ¿vale? O que piden un chalet de 3 plantas y bodega, con 500 m2 y parcela, calidades de lujo y en la Moraleja por 50.000 . Y me lo construyes en 2 meses, porfa.

O que encargan la reforma del baño al albañil y le piden que cambien la bañera por un plato de ducha, pongan halógenos en vez de la iluminación actual, ducha de hidromasaje y secador de toallas. Que esté para mañana por 200 . ¡Ah! Y si en medio de la reforma se me ocurre poner una lámpara de araña o cambiar el plato de ducha por un jacuzzi para cuatro personas, no me vas a cobrar más, ¿verdad? Yo vivo sólo, pero es por si acaso algún día me visitan 3 personas.

Y un último ejemplo: cuando pidas a un arquitecto que te haga una casa "flexible", querrás que funcione como chalet, casa molinera y ático, ¿no? En software igual: la flexibilidad tiene un límite e impacta en el precio y tiempo de desarrollo.

En fin, creo que en Sinergia sin Control también se han encontrado con casos como estos: Si los médicos tuvieran que trabajar como los informáticos y Un trabajillo de nada.

Esta historia, los personajes y los hechos narrados en ella son totalmente ficticios. Cualquier parecido con personajes o hechos reales es pura coincidencia

 

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