| « Grabación de una presentación | Una buena metáfora » |
Es curioso cómo cambian los tiempos.
Cuando yo era pequeño, mi madre se encargaba de las tareas del hogar y mi padre, además de su trabajo habitual, era el responsable de esas pequeñas chapuzas que hay que hacer de vez en cuando en casa: poner lámparas, arreglos eléctricos, bricolaje, etc.
Hoy en día, lo normal es que ambos cónyuges compartan las labores domésticas, pero a esas chapuzas que comentábamos antes se han añadido una serie de tareas dignas de un departamento de IT de una empresa. Al menos en mi caso, los adultos tienen que encargarse de administrar y configurar redes (cableadas y WiFi), edición de vídeo, retoque fotográfico, organización de material multimedia, configuración de ordenadores, consolas y teléfonos móviles, actualización de cartografía de los GPS, etc.
Recuerdo que cuando entró el primer vídeo VHS en casa, fuimos los hijos los que nos encargábamos de programarlo para que grabara los programas de toda la familia. ¿Delegaremos nosotros alguna de esas tareas de IT en nuestros vástagos?